Vinos orgánicos. ¿qué los hace distintos?


Frente a la creciente demanda de alimentos y bebidas que generan un impacto positivo en el medio ambiente, los vinos orgánicos se posicionan como una alternativa para los amantes de esta bebida. A diferencia de lo que se cree, estos vinos no tienen un sabor muy diferente a los tradicionales, lo único que sí varía es su método de producción, que tiene por propósito eliminar el uso de componentes químicos en cualquiera de sus etapas.

Acá se habla más de este tipo de vino, que si bien no es nuevo, sí ha aumentado su popularidad en los últimos años. Además, es una opción más saludable para quienes tienen por costumbre tomar una copa de vino durante el consumo de alimentos.


¿Qué es el vino orgánico?

Se conocen como vinos orgánicos a aquellos que se elaboran con uvas cosechadas y producidas sin productos químicos. Esto significa que no se usan fertilizantes artificiales para nutrir la vid, ni pesticidas, herbicidas u otras sustancias sintéticas para eliminar malezas, insectos y hongos. De esta manera, la actividad vitivinícola deja menos residuos contaminantes en el suelo, en la atmósfera, en el agua y en la misma planta.

Para la fertilización, generalmente se utiliza compost y estiércol, mientras que para el control de plagas se crean ecosistemas que sirven como hábitat natural de los insectos, evitando así que se dirijan a los cultivos. En cuanto a la maleza, en algunos viñedos se utilizan grupos de ovejas para que se coman la hierba crecida.

Ahora bien, como ya se mencionó, el sabor no varía mucho y expertos sommeliers incluso se atreven a decir que tienen un mejor sabor, dado que mantienen intactas las propiedades naturales de la uva, incluso durante el proceso de embotellamiento.


¿Qué aspectos debe cumplir un vino orgánico?

Para que un vino sea catalogado como orgánico, se toman en cuenta las condiciones de cada país. Por ejemplo, en Estados Unidos una de sus normas principales es que la uva haya crecido sin ningún tipo de sulfito, es decir, sin aditivos conservantes, mientras que en Europa y Canadá sí está permitido que tenga un porcentaje mínimo de estas sustancias, aunque sí está restringido, en su totalidad, el uso de ácido sórbico o la técnica de la desulfurización.

En cuanto Chile, la Ley No 20.089 indica que los vinos orgánicos deben limitar el uso de anhídrido sulfuroso a lo mínimo indispensable; la fermentación se debe realizar preferentemente con levaduras existentes en forma natural en el mosto; y las barricas y cubas de madera y/o botellas deben venir sin ningún tratamiento.


Otros aspectos que se deben considerar en la elaboración de vino orgánico.

Adicional a los puntos ya mencionados, la normativa indica mecanismos y acciones generales que se deben tomar en cuenta al momento de producir un vino orgánico:

  • Se deben evitar procesos que demanden un uso excesivo de agua y energía.

  • No se debe usar maquinaria de vinificación fabricada con materiales que cedan sustancias tóxicas a los mostos o al vino.

  • Está prohibido la aplicación de levaduras, bacterias o enzimas obtenidas de frutos o microorganismos genéticamente modificados.

  • Para la acidificación se debe priorizar el uso de mostos o vinos provenientes de cosecha temprana con alto nivel de acidez.

  • En la producción de vinos dulces y abocados, se permite agregar mostos orgánicos de alto contenido de azúcares que hayan sido obtenidos de uvas sometidas a un proceso de semi deshidratación al sol, con fermentación parcial o sin ella.

En este sentido, la producción de vino orgánico no se limita únicamente a la erradicación de productos químicos, sino también a la implementación de prácticas propias del negocio que no dañen el medio ambiente.


Bodegas de vino orgánico en Chile

  • Lapostolle: después de varios años queriendo producir vinos orgánicos, en el año 2011 consiguieron el status de viñedo 100% orgánico. Utiliza abono, abejas y reciclaje para ayudar a producir sus vinos.

  • Cono Sur: está ubicada en Valparaíso, es pionera en bodegas orgánicas en el país y ha ganado muchos premios por su vino de alta calidad. Este viñedo cuida muy bien el medio ambiente y utiliza los mejores métodos para proteger las uvas de plagas y enfermedades.

  • Viñedos Emiliana: este viñedo fue fundado en 1986. Es conocido por ser la primera bodega en Sudamérica en crear vino biodinámico, y posee 1,470 hectáreas de viñedo orgánico.

  • Viña Nativa: fue fundada en 1995, es una bodega reconocida históricamente en Chile. Además, fue la primera en exportar vino orgánico chileno y desde entonces cultiva uvas orgánicas.

Como puedes ver, el sector vitivinícola está cada vez más comprometido con la producción de vinos más naturales, con el propósito de beneficiar el medio ambiente. Así que si estás iniciando este recorrido, no dudes en acercarte a estas bebidas que van en creciente tendencia.